Luis Alberto Spinetta por María Gabriela Epumer
Este día empieza a crecer
voy a ver si puedo correr
como la mañana silbándome en la espalda
o mirando las burbujas
Tengo que aprender a volar
entre tanta gente de pie
cuidan de mis alas unos gnomos de lata
que de noche nunca rien
Si la lluvia llega hasta aquí
voy a limitarme a vivir
mojaré mis alas como el árbol o el ángel
o quizás muera de pena
Tengo mucho tiempo por hoy
los relojes haran que cante
Y la espuma gira en torno a mi piel
me han puesto manos para hablarle
a las cosas de mi
Y al fin mi duende nació
tiene orejas blancas
como un soplo de pan y arroz
Y un hongo como nariz
cuatro pelos locos
y un violín que nunca calla
solo se desprende
y es igual a las guirnaldas
Este dia es algo de sal
me dejó vibrando al nacer
pesa y es liviano como un hilo sin nombre
suena un poco a mi guitarra
Tengo que aprender a volar
entre tanta gente detrás
me pondré las ramas de este sol que me espera
para usarme como al aire
Y es que al fin mi duende se abrió
tiene corazón de mantel y batón
y un guiño al ver que todo es verdad
Ya los gnomos cuiden
a un violín que siempre canata
nunca se adormece
y es igual a las guirnaldas
Y es que nunca calla
solo se desprende
y es igual a las guirnaldas
Este día empieza a crecer
voy a ver si puedo correr
como la mañana silbándome en la espalda
o mirando las burbujas
Tengo que aprender a volar
entre tanta gente de pie
cuidan de mis alas unos gnomos de lata
que de noche nunca rien
Si la lluvia llega hasta aquí
voy a limitarme a vivir
mojaré mis alas como el árbol o el ángel
o quizás muera de pena
Tengo mucho tiempo por hoy
los relojes haran que cante
Y la espuma gira en torno a mi piel
me han puesto manos para hablarle
a las cosas de mi
Y al fin mi duende nació
tiene orejas blancas
como un soplo de pan y arroz
Y un hongo como nariz
cuatro pelos locos
y un violín que nunca calla
solo se desprende
y es igual a las guirnaldas
Este dia es algo de sal
me dejó vibrando al nacer
pesa y es liviano como un hilo sin nombre
suena un poco a mi guitarra
Tengo que aprender a volar
entre tanta gente detrás
me pondré las ramas de este sol que me espera
para usarme como al aire
Y es que al fin mi duende se abrió
tiene corazón de mantel y batón
y un guiño al ver que todo es verdad
Ya los gnomos cuiden
a un violín que siempre canata
nunca se adormece
y es igual a las guirnaldas
Y es que nunca calla
solo se desprende
y es igual a las guirnaldas